
La Agencia
de Protección de Datos asegura
que los colegios piden detalles "excesivos"
CARMEN MORÁN -
Madrid - 26/01/2007
Los centros educativos no custodian
como debieran los datos de sus alumnos,
y eso que parte de la información
que manejan está incluida
entre la de protección especial
porque atañe a la salud del
niño, a su origen racial o
su confesión religiosa. A
veces incluso se pregunta por el
cargo que ocupan los padres en sus
empresas. La documentación
se cede sin consentimiento a otros
colegios o a las contratas que sirven
las comidas. La Agencia Española
de Protección de Datos ha
inspeccionado 61 centros, les pone
un suspenso por sus "numerosas carencias" y
dice que piden detalles "excesivos".
A veces, la Agencia Española
de Protección de Datos efectúa
inspecciones de oficio en determinados
sectores, como la hostelería,
para recordar que hay una ley que
aplicar. En esta ocasión les
ha tocado a los centros educativos,
que suelen manejar información
delicada sobre los alumnos y sus
padres. Se han encontrado con centros
en los que se veía la foto
de un niño colgada a la entrada
del comedor y se recordaba que es
celíaco. En otras ocasiones,
los servicios administrativos de
los colegios preguntan por la opción
religiosa, la cartilla de vacunación
y otros datos "excesivos" para formalizar
una matrícula escolar. La
situación familiar o laboral
de los padres así como sus
teléfonos particulares o sus
profesiones figuran a menudo entre
los datos que recaban los colegios
e institutos y no hay seguridad suficiente
para protegerlos ni control para
cederlos a otras instituciones o
empresas.
No se hace con afán de lucro
sino "por un desconocimiento generalizado
de la ley", explicó ayer el
director general de la agencia, José Luis
Piñar. A veces es la "buena
fe" lo que impulsa a los colegios
a recoger y hacer público
algún dato delicado del alumno,
como por ejemplo sus trastornos alimentarios.
Pero lo cierto es que esta información
se suele ceder a otros centros escolares
donde estudiará con posterioridad
el alumno sin consentimiento expreso.
O se facilitan datos personales de
las familias a asociaciones de antiguos
alumnos o incluso a padres que quieren
organizar una fiesta sorpresa a sus
hijos con la asistencia de sus amigos.
En lo que respecta al expediente
académico, suelen recoger
los datos necesarios, pero "no saben
cuándo ni cómo" han
de cancelar esta información. "A
veces lo tiran a la papelera, sin
más, o conservan demasiado
tiempo datos personales que no tienen
por qué figurar en el expediente
académico", afirmaron ayer
responsables de la agencia.
Para extraer estas conclusiones,
con las que han calificado a los
centros con un suspenso ("están
por debajo del cinco sobre diez")
en protección de datos, se
han examinado 61 colegios e institutos
públicos, privados y concertados
de toda España, salvo los
centros públicos de Madrid,
Cataluña y País Vasco,
comunidades que tienen agencias propias |